• Bolsa, Inversiones 17.01.2020 Comentarios desactivados

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    Sólo un país ha reconocido como legítima la operación de Nicolás Maduro del 5 de enero de tomar la Asamblea Nacional de Venezuela por la fuerza, tratando de sustituir a Juan Guaidó por el diputado sobornado Luis Parra. Ese país, Rusia, se ha convertido en apenas un año en el principal aliado del régimen chavista, asegurándose de que Maduro resiste en el poder a pesar de que Estados Unidos ha dictado varias rondas de duras sanciones y hasta 57 países han reconocido a Guaidó como presidente legítimo del país. El apoyo de Rusia al régimen de Venezuela no sólo es político o militar. Es, sobre todo, económico. Hoy, la empresa pública rusa Rosneft es el distribuidor mundial del mayor recurso natural de Venezuela y última fuente de liquidez del régimen: el petróleo.

    ABC



    Memorias De Pez
  • Bolsa, Inversiones 14.01.2020 Comentarios desactivados

    Las Bolsas europeas han cerrado sin grandes cambios, con la vista de los inversores en el acuerdo comercial que el miércoles sellarán Estados Unidos y China. El Ibex ha cedido un 0,31% hasta los 9.543,90 puntos lastrado por los grandes bancos y Telefónica y entra en terreno negativo en el año tras tres sesiones de caídas.



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    Los bancos con mayor exposición al mercado doméstico, y en especial Bankia, controlado por el Estado, han sufrido de manera especial los efectos de los recelos de los inversores hacia posibles cambios fiscales sobre el sector. Sin embargo, hoy han sido los dos grandes bancos los que han adentrado al Ibex en terreno negativo. BBVA ha perdido un 1,49% y Santander, un 0,69%. También han destacado las caídas de Telefónica, del 1,33%, que la sitúan finalmente por debajo de Amadeus (+0,43%) en capitalización bursátil

    Expansión

  • Bolsa, Inversiones 11.01.2020 Comentarios desactivados

    ➴ El libro que no gusta al banco más poderoso del mundo.➴

    El 14/04/2012, en The New York Times, millones de personas leyeron la carta abierta de Greg Smith «Por qué dejo Goldman Sachs».

    Se extendió por internet, se convirtió en trending topic en Twitter y levantó respuestas apasionadas del presidente de la FED, Paul Volcker, del consejero delegado de GE, Jack Welch, y del alcalde de NY entre muchos otros.

    Un trabajador interno pone el dedo en la llaga de Goldman Sachs… y lo hace ofreciendo una mirada poco común sobre las interioridades de una carrera a la que muchos aspiran.

    THE ECONOMIST

    También hizo furor entre aquellos que cuestionaban el papel de Wall Street en la sociedad, la mentalidad del «toma el dinero y corre» que puso la economía de todo el mundo de rodillas. En este libro, Greg retoma el hilo de aquel texto. Desde sus tiempos de becario durante la burbuja tecnológica hasta los jacuzzis de Las Vegas y los excesos inmobiliario con las hipotecas subprime, G.Smith nos muestra, en primera persona, las interioridades del banco más famoso y odiado del planeta. Nos muestra cómo la entidad bancaria más representativa de la historia pasó de llevar a la bolsa a compañías como Ford, Sears y Microsoft, a convertirse en una lacra que llamaba a sus clientes «títeres».

    Goldman Sachs, el banco que gobierna el mundo. La entidad, fundada en 1869, ha colocado a sus ejecutivos tanto en Gobiernos demócratas como republicanos.

    El País.

    Por qué dejé Goldman Sachs, de Greg Smith.
    El libro que no gusta al banco más poderoso del mundo.

    Cuando un gran cliente del banco se dirigió a él, mirándole fijamente a los ojos, dijo: «No nos fiamos de vosotros… hacemos negocios con vosotros solo porque estamos obligados a ello.» supo que debía hacer algo.

    Después de intentar cambiar las cosas desde dentro, Greg llego a la conclusión de que para que el sistema cambiase realmente, alguien de dentro debía hablar públicamente.

    Después de leer el libro del tirón. (ISBN: 9 788423 416271). He realizado una segunda lectura sintetizando las partes más interesantes y resaltando sus enseñanzas claves. La idea es poder revisarlo en un futuro de un vistazo rápido, para refrescar su contenido. Además, las personas que no dispongan de varias horas para su lectura, pueden hacerse con las enseñanzas claves del libro en unos minutos.

    Por qué Goldman Sachs tiene tanto poder. Lloyd Blankfein, CEO de la empresa de inversión, dijo de Trump que es un tipo listo. La confianza debe ser mutua, porque hay varios ex de la firma en su gobierno

    El Confidencial.


    INDICE

    No lo sé pero lo averiguaré
    Caída y subida
    Ha llegado Springbok
    El final de algo
    Bienvenidos al casino
    Cazando elefantes
    Mirando al abismo
    Los cuatro clientes
    Monstruosidades
    La llamada de Londres
    El salvaje Oeste
    Epílogo
    Glosario de términos de Wall Street


    No lo sé pero lo averiguaré

    Tenía 21 años cuando participe en el Open Meeting junto con otros 74 residentes de verano. Un socio de Goldman Sachs llamaba aleatoriamente a uno de nosotros para coserlo a preguntas sobre la cultura de la empresa, su historia, los mercados. Tenías que estar muy despierto. Dos personas se derrumbaron y se echaron a llorar a lo largo del verano. menos de un 40% conseguía el trabajo a tiempo completo. Y no era esta la única prueba. Durante las 10 semanas de duración del Open Meeting tenías que buscar un “padrino” que quisiera contratarte.

    Mis compañeros no estaban acostumbrados a los interrogatorios y la humillación. Eran todos fuera de serie de las más prestigiosas universidades, sobresalientes en la selectividad, nadadores en los juegos olímpicos, maestros del ajedrez… Incluso el hijo del primer ministro de Canadá. Sin embargo hasta para ellos esto era una prueba difícil.

    Yo era hijo de un farmacéutico de Jojannesburgo. Conseguí una beca para Stanford.

    Cada semana teníamos dos Open Meetings, al acabar el día en los parqués. Duraban 90 minutos y estaban dirigidas por un socio, un director gerente y tres vicepresidentes gruñones. Las reuniones eran muy intensas y solían resultar brutales. A los que llegaban un minuto tarde se les hacía esperar fuera. Si eran muchos se cancelaba y se repetía a las 5 am. Yo me preparaba bien y mi estrategia consistía en ofrecerme voluntario para responder algo que sabía, para que luego estuviesen menos dispuestos a elegirme al azar.

    La Open Meeting era una cámara de interrogatorios llevada al límite para poner a prueba nuestros conocimientos y nuestro carácter. No había forma de prepararse para lo que te podían preguntar. Había tres categorias:

    • Conocimientos del Mercado: ¿En que nivel cotiza hoy el SP500? ¿Por que ha bajado hoy el petroleo? ¿Valora la bajada de tipos de Alan Greenspan?
    • Historia de Goldman Sachs: ¿Cuando se fundo la institución? ¿Quienes han sido los principales socios hasta hoy?¿Quién es el actual director financiero?
    • Gestión actual y comprensión del negocio: ¿Cómo cuantifica el riesgo un operador?, ¿A qué se dedica un vendedor de derivados?¿Que diferencia hay entre la creación de mercado en el NASDAQ y en la bolsa de NY? ¿Qué socio está al frente del grupo de Mercados Emergentes?

    El objetivo era, además, enseñarnos a comportarnos al teléfono cuando un cliente nos acribillaba, y había muchos clientes difíciles.

    El mayor error era tratar de improvisar. Era mejor reconocer que no sabías y decir “no lo sé, pero lo averiguaré”, salir corriendo al parqué y volver con la respuesta antes de que acabara la reunión. El cliente no quería que nos inventáramos una respuesta, sino que investigáramos y le devolviéramos la llamada más tarde.

    Las reuniones eran duras, pero me gustaba que la institución se tomara tan en serio su propia filosofía: Se honesto, No inventes las cosas, ten rigor a la hora de investigarlas. Si comentes un error, admítelo de inmediato. Sabía que nos estaban indoctrinando, pero yo era forofo de Goldman desde siempre.

    Cuando accedí a la beca, consciente de que solo un 2,2% era admitido y de que tu CV se podía perder entre el montón, me enteré de que empezaban a aceptar solicitudes online por lo que estuve delante del ordenador pulsando la tecla de recargar la página hasta que apareció el botón. Fuí de los primero y conseguí la entrevista. Me la preparé a conciencia leyendo “A culture of Success” escrita por Lisa Endlich, una antigua vicepresidenta. Pasada esta entrevista me enfrente al Superday, una prueba de fuego de un día entero sometido a 6 entrevistas. Al final 5 personas de Stanford conseguimos pasar las entrevistas.

    Goldman tenía un programa de prácticas por división:

    • Activos Financieros.
    • Renta Fija, Divisas y Materias Primas (FICC).
    • Gestión de inversiones.
    • Investigación…

    Me apunte a Activos Financieros en NY para vivir la experiencia freneética de los parqués, y decline Gestión de inversiones en Chicago. El parqué de operaciones me sedujo de inmediato. Su energía, el caos, los gritos, la tensión. Había unos 30 grupos o “mostradores” y nos pasábamos dos o tres días en cada mostrador tratando de ayudar y aprender sin estorbar. Llevabamos un taburete porque no había sillas en los mostradores, y como había menos que residentes debías estar despierto para no quedarte sin él.

    Las prácticas eran muy exigentes. Ser útil dependía de tú inventiva. Al no haber pasado el examen Serie 7, no podíamos operar, ni hablar con clientes. Tenías que ser muy emprendedor y creativo para orientarte por la pequeña selva del parqué, conseguir un café o el almuerzo para todo el mostrador, hacer fotocopias, investigar las acciones de biotecnología… Los pequeños detalles importan. Si alguien se equivoca en estas cosas también lo hará en otras más importantes. Cuando estabas implicado en un mostrador tenías que disculparte para asistir a una reunión/examen. Luego después del trabajo recibías tareas extra. Trabajábamos todo el día y habitualmente los fines de semana también.

    Además de instruirnos también nos hacíamos una idea de lo que nos gustaba más. Algunos preferían ser agentes o quants (estrategas expertos en matemáticas) otros como yo, preferimos ser vendedores. Un vendedor debía ser una persona:

    • A la que le encantase hablar todo el día con clientes.
    • Simpática.
    • Un poco pelota.
    • Extrovertida.
    • Que sepa mantenerse tranquila en los momentos difíciles.
    • Que sea capaz de hacer varias cosas a la vez.
    • Tratan de proteger su relación con los clientes.

    Los agentes son personas más introvertidas. Pasan mucho tiempo sentadas en su mesa gestionando riesgos:

    • Tomando el pulso a mercados alcistas y bajistas.
    • Controlando operaciones arriesgadas, potencialmente perdedoras.
    • Rápidos, decididos y agresivos en la compraventa.
    • Tratan de proteger el capital de la institución.

    A veces proteger al cliente y ganar más dinero eran cosas excluyentes. proteger a un cliente era apartarlo de operaciones arriesgadas pero que dejaban muchas comisiones a la compañía. Avaricia a largo plazo frente a avaricia a corto plazo.

    comentarios peligrosos en el ascensor
    Comentarios peligrosos en el ascensor

    Todos teníamos que pasar evaluaciones de rendimiento. Pero la clave era hacerte imprescindible para alguien en un mostrador. Alguien que diera la cara por tí y solicitara que te contrataran al final de las prácticas, un Padrino. Tener sentido común era más importante que un brillante expediente académico. Interrumpir a un Agente cuando esta recibiendo los resultados trimestrales, un comentario desafortunado en el ascensor, pasarse con la bebida en una fiesta suponía arruinar tus posibilidades de obtener un puesto.

    El ambiente era de competencia pero sin llegar a la puñalada en la espalda. Querían a la vez fomentar el trabajo en equipo. Debías avanzar en tus propios intereses pero sin mala fe con los demás. A la vez que nos exprimían nos cortejaban. Competían con Silicon Valley por el talento en plena burbuja puntocom. Alternaban el trabajo con actos sociales de la empresa, casi obligatorios, donde podías hacer contactos. Había un gran despilfarro de comida y de fruta fresca en el parqué. Fue lo primero que desapareció al pincharse la burbuja puntocom.

    Pero en ese momento las puntocom arrasaban. Solo por usar el prefijo”e-” o el sufijo “.com” en el nombre de la empresa su nivel subía como la espuma. También en ese momento encontré a mi padrino, y me decidí por Ventas de Nuevos Mercados (Mercados Emergentes). Comencé haciendo pequeños trabajos, hojas de cálculo, informes sobre acciones. Había más compañeros interesadas en este mostrador y era importante conectar con las personas al mando, hacerles ver tú interés, pero a la vez tener un plan B.

    Siempre que tenía tiempo libre me acercaba al mostrador de mercados Emergentes para hacer un poco de networking. Así puede conocer en persona a la vicepresidenta senior y a su segundo de abordo Rudy Glocker, apodado “el bestia” no solo por su tamaño, sino por su capacidad de trabajo. Era un tipo de la vieja escuela de la Pensilvania rural, conservador, serio y tradicional. Había trabajado vendiendo material deportivo de la vieja URSS, como entrenador de fútbol, jugaba a baloncesto cada jueves, pero sobre todo con Rudy los clientes eran lo primero.

    Rudy se encargaba de las OPV (Ofertas Públicas de Venta). Estudiaba muy bien a las empresas que salían a bolsa detectando fortalezas y debilidades, y pensaba que los clientes debían conocer ambas. A veces si llamaba un cliente interesándose y la empresa no era buena, le invitaba a tomar un café le explicaba los riesgos y le ofrecía otras alternativas. Pero las OPV dejan mucho dinero a Goldman. Era muy popular entre los clientes pero acabó siendo su perdición y la de este tipo de vendedores de mentalidad fiduciaria.

    Un día me invito a una cena informal (mi primer sushi y cerveza Sapporo) y pusimos las cartas sobre la mesa. Yo tenía interés por trabajar con ellos y ellos también lo tenían en mi. El último día me despedí de todos, me felicitaron por mi trabajo y prometieron ponerse en contacto conmigo. Tenía esperanzas de recibir una oferta pero había que esperar varias semanas y no había garantía. Me pagaron el avión de vuelta a casa y pase las vacaciones con mi familia en Johannesburgo…

    Caída y subida

    Recibí la llamada dos semanas más tarde, para ofrecerme un puesto a tiempo completo “en linea”. Lo que significa de inmediato.

    Gracias a las prácticas de verano en GS sabía que tenía un trabajo en “el Rolls-Royce de los bancos de inversión” nada más licenciarme, mientras que muchos de mis compañeros estaban angustiados pensando en donde acabarían trabajando. Además me había hecho una idea clara de lo que significaba trabajar en Wall Street.

    New York, Wall Stree, Greg Smith
    Vistas de New York desde uno de sus rascacielos.

    Alquilé un apartamento en “Tribeka Pointe” con dos compañeros..: JF un canadiense francófono, mujeriego y jugador de waterpolo que apenas hablaba inglés que demostró ser una bestia absoluta seleccionando acciones. Y un amigo suyo de Montreal que trabajaba en KPMG. El edificio tenía 43 plantas con unas impresionantes vistas sobre el rio Hudson y Manhattan. El apartamento solo tenía 2 habitaciones y costaba 3750 dólares al mes. Por lo que levantamos un tabique temporal en el salón para hacer una tercera habitación. Desde la terraza se veían las Torres Gemelas.

    Tú primera prueba en Wall Street es aprobar el examen Serie 7 a la primera. También el serie 63, más corto pero más difícil. Dura 6 horas y el temario es muy denso. Mucha información teórica y aburrida para memorizar, para luego no usarla nunca en tu vida laboral. Pero una vez aprobados, ya puedes empezar a llamar a los clientes. Había estudiado mucho pero de camino al examen tenía el estómago revuelto. Además sentía una sensación agridulce al acabar mis fantásticos 4 años en Standford con una beca. Privilegiado y a la vez entristecido. Mis amigos se dispersaban por todo el país.

    Los fines de semana, después de trabajar subía a la azotea de la planta 43 a estudiar el enorme temario. De vez en cuando hacía un examen de prácticas, pero no conseguía llegar a 70. La nota mínima para aprobar. En el parqué comenzaron las apuestas, acostumbrados a hacer porras sobre cualquier cosa. Suspender era una vergüenza suprema. Pero pasarse demasiado de 70 significaba que habías estudiado demasiado.

    El examen tuvo lugar bajo estrictas medidas de seguridad. No podías llevar ni tu propio boli ni reloj. Duraba 6 horas y se hacía en 2 tandas de 3 horas. Era todo por ordenador y obtenías el resultado al instante. Al cabo de una hora una voz por megafonía decía algo así “Por favor, permanezcan en donde están. El edificio no será evacuado”. Al cabo de 10 minutos repitieron el anuncio, y otra vez más. Estábamos desconcertados. De repente la moderadora entro corriendo en la sala gritando: “Salgan todos de la sala”.

    World Trade Center. 11S Torre en llamas

    AL salir del edificio vimos que la gente se apiñaba mirando a la torre norte del World Trade Center envuelta en humo. Nadie sabía lo que estaba pasando. ¿Un accidente? ¿Un atentado? Nos dirigimos a Midtown para alejarnos de la zona, especulando sobre lo ocurrido y mirando, traspuestos, las torres en llamas. Antes de las 10 de la mañana contemplamos, atónitos, la Torre Sur desmoronándose a cámara lenta. Nadie sabía como reaccionar. La gente tenía lágrimas en los ojos. Todos los habitantes de NY estaban unidos ante la tragedia.

    No podía vover a mi casa pq estaba cerca de las torres, me estaba quedando sin efectivo y no tenía ropa limpia, cuando recibí la llamada de RRHH para ofrecerme 2000 dólares y una habitación de hotel. No sin grandes esfuerzos los mercados abrieron el 17 con caídas en el SP500 del 5% y del 7% en el Dow Jones. Sin embargo no había sensación de pánico o crash.

    Las siguientes semanas fueron un desafío. La gente estaba en estado de shock, temiendo nuevos atentados. Una compañera no volvió nunca a trabajar después del 11-S, no pudo soportarlo. Los mercados cayeron todavía más especialmente en mi área de mercados emergentes. Y teníamos pendiente el examen Serie 7 para un mes más tarde.

    Cuando pudimos volver a casa los escombros del WTC todavía humeaban. El olor a metal, plástico y carne quemada persistía. Trabajaron 24 horas al día, durante meses, sacando escombro en camiones hasta barcazas atracadas en el rio Hudson. El ruido no paraba nunca.

    En aquel tiempo la vieja guardia todavía controlaba la empresa. Estaba formada por los socios de antes de salir a bolsa. Y mandaron un mensaje en el que nos pedían aunar esfuerzos, apoyar a nuestros clientes y volver a levantarnos. “Aunque no nos beneficie de manera inmediata, eso es lo que los clientes recordarán de nosotros”. La empresa organizo un fondo para las familias damnificadas. Los empleados aportamos 5,5 millones de dólares y la empresa puso otro tanto.

    Empezábamos nuestra andadura laboral después del pinchazo de la burbuja tecnológica y empresas antes valoradas en miles de millones, cotizaban ahora por centavos de dólar. Los primeros despidos ya habían tenido lugar. Yo intentaba aprender mi oficio como analista junior, peleando por usar la fotocopiadora a las 5:30am para preparar carpetas de información para los senior. Recopilábamos noticias de The Wall Street Journal y de Boomberg relevantes a las operaciones del día.

    Mi momento de gloria llego cuando observe que cuando una empresa anunciaba ganancias, todo el mundo corría para conocer los datos. Esto me dio la idea de redactar un pequeño email y lo enviaba a todos los agentes, con los datos principales de cada empresa que publicaba sus cuentas. Mis jefes pensaban “Este chico tiene recursos”. También ayudaba a Rudy con los mensajes de voz.

    Por fin, un mes más tarde, nos enfrentamos de nuevo al examen en el mismo edificio, misma sala, mismo ventanal por el que había visto arder la Torre Norte. Esta vez estaba mejor preparado y los test de prueba me estaban saliendo bien. Saque 86. Ya estaba listo para llamar a los clientes y para vender acciones. Al principio con clientes pequeños. Un día llego un cliente importante de Turquía y necesitaba un acompañante para visitar unos hedge funds. Rudy me miro y dijo “Springbok, irás tú“. Los apodos eran muy importantes en GS. Springbok es una gacela veloz símbolo del equipo nacional de rugby.

    Fue el primero de muchos viajes de negocios representando a Goldman Sachs. Me sentía afortunado porque podía conocer muchos estados y ciudades de mi país de adopción. San Francisco, San Antonio, Dallas, Columbus (Ohio). Los viajes de negocios me daban mucha experiencia y mucha visibilidad ante los clientes.

    Por fin conseguí mi primera venta 500 pequeñas acciones. (pequeñas quiere decir que fueron 500, no 500.000 como supondría cualquier agente). Fué algo simbólico pero Rudy lo convirtió en una gran noticia que me lleno de orgullo. Tuvo el detalle de enviar un mail a todos los senior de la planta para felicitarme.

    Me aconsejaron ir a Brooks Brothers para comprar pantalones y camisas acordes al dress code de la época. Los socios y directores acudían a Brioni, Hermès o Ferragamo. La norma era ir discreto pero que se notase que era caro.

    Ha llegado Springbok

    “Hoy, algunos recibirán la orden de desfilar”.

    .

    .

    Tres personas habíamos pasado la selección, y tuve una serie de entrevistas con distintos vendedores de derivados (opciones y futuros), la mayoría vicepresidentes y adjuntos. Fui sincero sobre mis limitaciones y expresé mi ilusión por aprender el producto. Pasada esta fase, el último obstáculo era el jefe de Corey.

    En breve publicaré los siguientes capítulos del libro. Coméntame por email o en los comentarios tus impresiones…

  • Bolsa, Inversiones 08.01.2020 Comentarios desactivados

    El banco anima a determinados perfiles a arriesgarse para lograr rentabilidad; los mensajes se envían solo a algunos usuarios

    Madrid

    Banco Santander ha decidido pasar a la acción para que sus clientes logren rentabilidad en un entorno de tipos de interés por los suelos. Así, ha lanzado una campaña a través de correos electrónicos personalizados con el título “Las reglas de la inversión han cambiado” en el asunto. En las comunicaciones, conmina a tomar riesgos para ganar dinero. El mensaje es contundente, entre exclamaciones y con el nombre de pila del cliente al que se envía el correo. Por ejemplo, “Fernando, arriésgate”

    La primera fase de la campaña tuvo lugar justo a inicios de año, el pasado 2 de enero. Junto a una ficha de rey blanco del clásico juego de ajedrez, aparecen varios peones negros derribados alrededor y, debajo, se muestra este mensaje: “¿Sabías que, con los tipos de interés bajo mínimos, los productos de inversión que hasta ahora eran rentables, ya no son atractivos? Pero no te preocupes, te contamos cómo conseguir rentabilidad de tus inversiones”.

    La receta, según Santander, es sencilla: “Simplemente hay que seguir las reglas básicas de la inversión e incorporar algo más de riesgo en tu cartera”. Las reglas son tres. Primera, “aumenta el peso de los activos de renta variable en tu cartera”. Segunda, “diversifica la inversión entre diferentes tipos de activos”. Y, tercera, “invierte a medio y largo plazo para minimizar los movimientos a corto plazo”.

    Lo cierto es que la rentabilidad media de los depósitos hasta un año se situó en octubre en el 0,030%, entorno de mínimos históricos. Las cuentas, también las supuestamente de alta (la cursiva no es casual) rentabilidad, ofrecen un escueto 0,032%. Los fondos de inversión monetarios, considerados los productos más seguros debido a que invierten en activos de renta fija a muy corto plazo y de elevada calidad crediticia, han registrado una rentabilidad del -0,5% en los últimos 12 meses, según los datos de Morningstar.

    Santander contaba a cierre de 2018, los últimos datos disponibles del grupo, con 19,9 millones de clientes vinculados en todo el mundo. Pero solo una pequeña parte de ellos ha recibido el correo electrónico, según fuentes de la entidad. “Es una comunicación que solo reciben clientes con un perfil muy determinado, no es para todo el mundo. La reciben clientes previamente perfilados”, señala una portavoz del banco.

    Desde Santander también defienden que este “tipo de comunicación que no lleva asociada ninguna venta específica de productos no se entiende como asesoramiento sino como informativa”. Por lo tanto, los clientes que la reciban no tendrían que haber cumplimentado, a priori, el denominado test de idoneidad, requerido cuando la entidad presta servicios de asesoramiento. En el caso de que el potencial inversor se interese en la propuesta genérica que le expone el banco y se decida a contratar determinados productos, este tendrá que pasar los test correspondientes, de idoneidad o de conveniencia. Si bien, es posible que la entidad ya disponga de la información necesaria para hacer la criba entre sus clientes sin necesidad de someterlos explícitamente a un cuestionario, reconoce la CNMV. Eso sí, el supervisor matiza que la entidad solo ofrecerá los productos que considere adecuados para cada tipo de cliente. “Todas estas comunicaciones llevan un proceso de revisión en la que tanto asesoría jurídica como cumplimiento revisan la documentación”, añaden.

    Más de 842.000 millones al 0% de interés

    Mínima rentabilidad, máximo importe. Santander revela un secreto a voces a alguno de sus clientes: los depósitos, en la época de tipos al 0% desde marzo de 2016, tienen complicado batir a la inflación con las cuentas remuneradas o las imposiciones a plazo fijo. Sin embargo, las familias tenían en cuentas a la vista y depósitos a plazo 842.400 millones de euros en noviembre, según los datos del Banco de España. La cifra está cerca del récord de 844.595 millones de junio.

    Activos recomendados. El correo de Santander está enlazado con un artículo de un blog del propio banco titulado “Cómo buscar rentabilidad con tipos de interés bajos” en el que conmina a fijarse en “activos de mayor riesgo”. “Los más conocidos son las acciones (…), pero también se puede invertir en divisas, materias primas, bonos convertibles o fondos de inversión, entre otros”, indica. El año pasado, el Ibex avanzó un 11,8%, pero en 2018 cayó un 15% y desde el récord de noviembre de 2007, en 15.945 puntos, cae un 40%.

    Texto original: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2020/01/06/mercados/1578324786_959668.html