• Sin categoría 14.07.2019

     


    San Camilo de Lelis, presbítero, que nació cerca de Teano, en el Abruzo, y en su juventud siguió la carrera militar, dejándose arrastrar por los vicios propios de una juventud alegre y despreocupada, pero convertido de su mala vida, se entregó al cuidado de los enfermos incurables hospitalizados, a los que servía como al mismo Cristo.

    Camilode Lelis pidió ser admitido como franciscano, pero en el convento se le abrió de nuevo la llaga en el pie, y fue despedido.

    Se fue al hospital y se curó, y logró que lo admitieran como aspirante a capuchino.

    Pero en el noviciado apareció de nuevo la llaga y tuvo que irse de allí también.

    De nuevo en el hospital de Santiago, se dedicó a atender a los demás enfermos, por lo que fue nombrado asistente general del hospital.

    Dirigido espiritualmente por San Felipe Neri, estudió teología y fue ordenado sacerdote.

    En 1575 se dio cuenta que ante la gran cantidad de peregrinos que llegaban a Roma, los hospitales eran incapaces de atender bien a los enfermos que llegaban.

    Fue entonces que decidió fundar una comunidad de religiosos que se dedicaran por completo a los hospitales.

    San Camilo trataba a cada enfermo como trataría a Nuestro Señor Jesucristo en persona.

    Aunque tuvo que soportar durante 36 años la llaga de su pié, nadie lo veía triste o malhumorado.

    Con sus mejores colaboradores fundó la Comunidad Siervos de los Enfermos el 8 de diciembre de 1591.

    Ahora se llaman Padres Camilos. Murió el 14 de julio de 1614, a los 64 años.

    admin @ Domingo, 14 de julio de 2019

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